Sunday, July 08, 2007

El atlas de Borges (1999)


La editorial Lumen acaba de publicar, bajo el título Atlas, un opúsculo de Borges, con la supuesta colaboración de María Kodama. Se trata de un pequeño álbum de fotos, con textos respecto de los que el propio autor aclara que ni las fotografías ilustran los textos ni éstos glosan a aquellas (“Este libro no consta de una serie de textos ilustrados por fotografías o de una serie de fotografías explicadas por un epígrafe”, dice Don Jorge Luis con muchísima más galanura). Tampoco se trata de una ocurrencia de editor, como la que se vende en las librerías y kioscos de Praga, con destino a turistas, en que imágenes de la ciudad llevan al lado fragmentos de distintas obras de Kafka. Hay, indudablemente, una relación de dependencia (intertextualidad, diría cualquier pedante al uso) entre escritura e imagen, que, en ocasiones, es abierta y explícita y, en otros casos, mediata. Y hay, sobre todo, la exquisitez y el primor borgianos, que hacen de estas miniaturas obras de arte mayor. Hablando de otras miniaturas, las biográficas de Lytton Strachey, dije que “algunas de las mejores páginas del grandísimo Borges no son otra cosa que traducciones estilizadas de Strachey”. Debo corregirme, pues aquí Borges exhibe su privativa y genuina capacidad de miniaturizar y lo hace con maestría y originalidad supremas. Debo corregir la intención incluso de hacer una reseña crítica del luminosísimo bibliotecario. Él mismo dice, a propósito de Oscar Wilde: “Una crítica técnica de Wilde me resulta imposible. Pensar en él es pensar en un amigo íntimo, que no hemos visto nunca pero cuya voz conocemos, y que extrañamos cada día”. Si esto dice él de Wilde, de quien tan próximo está por talante, ademán y estatura, ¿que podría decir yo, mísero de mí, de él, a tan abismales distancias?.

No comments: