
No está nada mal la Susanna de la sueca Miah Persson, que tampoco desmerece en imagen, porte y credibilidad. Su Fiordiligi es, sin embargo, mucho menos convincente. Juzguen ustedes mismos.
Ocurrencias más o menos gratuitas, irregulares desde luego,antojadizas y arbitrarias alguna vez, respetuosas siempre, salvo exabruptos ocasionales provocados por agentes diversos.